
Antolakuntzak adierazten du:
Encendimos tantas luces que se nos olvidó apagar el mundo. La noche se fue, los insectos también… y el bosque nunca duerme. «La luz que no puedes ver» la primera exposición en Argiaren Basoa, es una metáfora de la extinción silenciosa provocada por la contaminación lumínica y una puerta hacia la regeneración. Un recorrido que invita a detenerse, a escuchar lo que suele pasar desapercibido, y a dejar que la luz y el sonido del bosque te sorprendan en cada paso.