
Jorge Loresen erakusketa:
Durante los siglos XIX y XX Bilbao creció al ritmo de la industria. La ría, antaño vía comercial, se volvió oscura; el cielo y las fachadas se tiñeron de gris por efecto del humo de fábricas, astilleros y altos hornos. Aquel paisaje duro y funcional fue motor económico, pero también dejó una profunda huella social y ambiental.
El primer recuerdo del artista del Bilbao de los años ochenta es el de una ciudad en plena agonía industrial. Viajaba en tren desde la periferia y atravesaba un Casco Viejo degradado, marcado por el paro, la heroína, la conflictividad de los años más duros de ETA y, sobre todo, la lluvia constante. Manifestaciones políticas, edificios abandonados y restos de la que había sido una próspera industria le acompañaban en ese trayecto.
Bilbao siglo XX nace de esas memorias. Quiere transmitir al espectador la atmósfera, el sonido y las sensaciones de una ciudad hoy transformada, pero cuyos vestigios aún resuenan junto a la ría.