
«En un homenaje al teatro en sus diferentes formas, «Saeta» reflexiona sobre el rol del actor, el sentido profundo de su oficio, la esencia del teatro y sobre cómo el teatro se entrelaza con la vida misma. Todo se derrumba, nada es lo que parece en esta tragedia cómica. El juego del teatro nos permite ser lo que no somos, habitar lugares y tiempos no conocidos y vivir experiencias al margen de nuestra realidad.»